Al
año de haber fallecido Don Fortino Ibarra, la labor iniciada
con tanto esfuerzo y sacrificio hace décadas afortunadamente
no se pierde, ya que la siguiente generación - sus hijos
- continúa con la tarea de informar a la industria turística
del país. Si bien en el entorno comercial, la familia de
Fortino enfrenta tiempos más competitivos y mercados muy
complejos, en lo que se refiere a la labor de reportero y editorialista
gozan de mayor libertad. No siempre se ha podido informar a los
lectores sobre cualquier tema y criticar a las autoridades sin
censura y control de los gobiernos. Definitivamente no en México,
ni en ningún otro país. Sigue habiendo una gran
cantidad de naciones, donde la "información veraz"
es solo un cuento más de sus gobernantes.
En
nuestro país nos escandalizamos por los recientes casos
de corrupción de diferentes partidos políticos;
hay mucha tela de que cortar, mucho que criticar. Es cierto, nuestro
gobierno no ha podido llenar nuestras expectativas, las cuales,
después de tantos años de abuso, realmente son inalcanzables.
Pero es ineludible que en la actualidad nos encontramos en un
país más democrático y con mayor transparencia.
Otorgar la libertad de expresión y crítica conlleva
serios riesgos para los gobernantes, especialmente si al mismo
tiempo se cortan los jugosos subsidios federales a los (muchos)
medios de comunicación "fieles al partido". Podría
argumentarse que no es una buena estrategia combinar estos cambios
- la libertad de expresión y la eliminación de subsidios
- pero para el beneficio y el avance de México se requiere
valor, rectitud y hasta fe, y no solo inteligencia. Nadie le niega
a los gobernantes de las décadas pasadas su inteligencia,
pero tampoco su manera descarada de robar y engañar al
pueblo.
Pablo
Neruda dijo que "la espontaneidad es el producto de grandes
meditaciones". Quiero pensar que el cambio hacía la
transparencia y la democracia de México, aunque nos llegó
algo repentino, es producto de largos años de anhelos de
un pueblo que busca vivir y servir con dignidad. Felicito y agradezco
al señor Fox su intento de encaminar nuestro país
hacía una futuro mas civilizado. Los cambios no se dan
de un día al otro; se requiere primero educación
y segundo voluntad de los ciudadanos. No podemos seguir con la
esperanza de que el gobierno resuelva todos nuestros problemas.
No seamos parte del problema, seamos parte de la solución.
Es hora de que vivamos con conciencia y actuemos a favor de nuestra
nación.
¡Pero ojo, todavía no estamos a salvo del engaño
y la demagogia! El peligro de recaer en las viejas mañas
está latente y está en nosotros afianzar el cambio
que se ha iniciado. Pero este no se hace en un sexenio, ni en
una o dos generaciones. Sería fatal regresar a los tiempos
de antaño, creyendo ciegamente en la propaganda que se
difunde por parte de la (ahora) oposición en los medios
de comunicación, donde pretenden, de manera absurda, recordarnos
de aquellos tiempos supuestamente fantásticos. Actuemos
con criterio.
Quizás
se pregunta que tiene que ver todo esto con mercadotecnia y turismo.
Tiene mucho que ver, pues nuestro país es nuestro producto
turístico y está en la mira del mundo. Mientras
que el señor Fox afortunadamente goza de una excelente
imagen en el extranjero, las recientes prácticas de SECTUR
y SEMARNAT recuerdan a la vieja escuela política, tratando
de impresionarnos con demagógica, tapando el sol con un
dedo con discursos vacíos. Pero esto será tema para
otra edición. Agradeceré sus comentarios y sugerencias
a la dirección electrónica: info@leekraft.com