Los
países de la Comunidad Europea, en su mayoría estiman
un moderado crecimiento económico entre 1.5% y 2% a lo
largo del presente año. Después de años de
estancamiento, esto se considera todo un éxito y apunta
hacía una recuperación lenta, pero aparentemente
segura. Desde los Estados Unidos, por otro lado, se reportan cifras
mucho más espectaculares: De acuerdo con el Secretario
de Comercio, Don Evans, durante el último cuatrimestre
del 2003 hubo un crecimiento arriba del 8%, el mejor resultado
de los últimos 20 años.
A
la vez de aplaudir esta noticia, habrá que recordar que
esta "moneda", igual como todas, tiene dos lados, y
el otro no es tan alentador: La gigantesca hipoteca sobre la economía
del país. Según el "Congressional Budget Office",
órgano neutral de Washington y responsable del análisis
y pronóstico de las finanzas del Estado, durante el presente
año (2004) el déficit del gobierno Bush alcanzará
la gigantesca cantidad de 527 mil millones de dólares,
o sea, mas del 5% del producto interno. Para cualquier otra nación,
incluyendo México, un endeudamiento del 5% del producto
interno sería una catástrofe y excluiría
al país del acceso a créditos internacionales. En
cifras absolutas es la pérdida más alta de la historia
de los Estados Unidos con 180 mil millones de dólares más
que el año pasado (2003). En contraste, hace solo tres
años, el gobierno de Bill Clinton todavía contó
con un superávit.
De
acuerdo con declaraciones oficiales, estas cifras no preocupan
al gobierno de los Estados Unidos, ya que "el déficit
presupuestario se controlará gracias al crecimiento económico".
Podemos suponer, que por lo menos hasta las elecciones presidenciales
del 2 de Noviembre se mantendrá la política de regalos
fiscales para las empresas poderosas e inversiones masivas por
parte del gobierno, como lo esta practicando en el caso de la
guerra contra el terrorismo.
Mientras,
la consolidación del presupuesto quedará relegada
a segundo término.
Especialistas
internacionales advierten sobre el peligro de esta política.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) aparentemente tiene fuertes
dudas acerca del éxito de la estrategia. Los Estados Unidos
se acerca a la bancarrota dicen expertos europeos, porque hoy
por hoy es el país mas endeudado del mundo. Es indispensable
un cambio en la política económica y mayor discreción
en el gasto publico después de las elecciones del 2004,
con o sin George Bush como Presidente.
Para
el turismo receptivo de México, por lo menos por el momento,
y probablemente durante toda la presente temporada y la del próximo
invierno 2004/2005, significa que gracias a esta política
muchos ciudadanos estadounidenses están en posibilidad
de gastar. Es decir que ingresaremos más turistas y más
divisas.
A
mediano plazo - y tal vez a largo plazo - esto puede cambiar radicalmente.
Teniendo esto en mente, es el momento de planificar la promoción
hacia otras regiones del mundo, tomando en cuenta el desarrollo
económico de los países asiáticos, de Europa
y de Sudamérica. Incluso Europa del Este es un mercado
de gran crecimiento. El Consejo Nacional de Promoción Turística
de México (CPTM) debe dar la pauta y los gobiernos estatales
y municipales, así como las Oficinas de Convenciones y
Visitantes (OCV's) de los diferentes destinos turísticos
- con el apoyo de la inteligencia de mercados del CPTM - tienen
una gran oportunidad para renovar sus estrategias de mercadotecnia
y expandir su presencia de manera global y con mayor creatividad.
De este modo conquistaremos nuevos segmentos y ampliaremos desde
ahora la lista de mercados de origen. Aunque siempre dependeremos
en gran medida de las llegadas de visitantes de nuestro país
vecino del norte, parte del negocio se protegerá con turismo
procedente de otras regiones del mundo, mercados con mucho potencial,
donde México en la actualidad no tiene una presencia significante.
Agradeceré
sus comentarios y sugerencias a la dirección electrónica:
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