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por
Lee Kraft
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Nuestros Destinos Turísticos
- Cultura
Turística y Ambiental
- No
hay una segunda oportunidad para la primera impresión
Hace
400 años Miguel de Cervantes (1547-1616) escribió:
"un proverbio es una frase corta basada en una larga experiencia".
¡Sabiduría concentrada en pocas, pero muy acertadas
palabras! Esto es lo que percibo al leer las columnas de notables
turisteros mexicanos con largo camino recorrido - aunque no tanto
como para haber conocido al inspirado filósofo y escritor
español - en este medio, como lo son Fernando Betanzos, Jorge
Couttolenc, Eduardo Chávez y algunos otros que aportan sus
conocimientos por el simple hecho de compartir sus experiencias,
las lecciones aprendidas, sin remuneración mas, que la esperanza
de agregar valor a nuestra industria y al país. Afortunadamente,
entre ellos no siempre defienden los mismos puntos de vista. De
este modo, nosotros, los lectores de este distinguido periódico
y ejecutivos del turismo, nos beneficiamos de la diversidad de ideas
y enfrentamos mejor documentados al reto de las decisiones relacionadas
a las estrategias comerciales y operativas de nuestras empresas.
Así
como hay muchos turisteros forjados por años de experiencia,
México igualmente cuenta con un sinnúmero de jóvenes
ejecutivos de turismo, llenos de entusiasmo y con ese dinamismo
propio de la juventud y - un valor importante - con ideas frescas;
con la ilusión de participar en la evolución del medio
turístico para convertir nuestros destinos en auténticos
desarrollos. Sabiendo aprovechar las sinergias entre ejecutivos
de diferentes generaciones, a través de una visión
común, podemos formar equipos que logren abarcar todas las
áreas que un destino requiere para su exitoso posicionamiento.
Una
de las tareas primordiales que viene a la mente en relación
a este tema, es la motivación y capacitación de la
población en general, la cual debe formar parte del trabajo
de promoción de cada destino. Si logramos inculcar una cultura
de respeto al medio ambiente y una actitud de (esmerado) servicio
- una noción acerca de la importancia de generar con cada
visitante un nuevo promotor - habremos de crear verdaderos desarrollos,
que garanticen la sustentabilidad de los lugares turísticos
y por ende de las empresas y comunidades.
Para
generar cultura turística y conciencia ecológica,
debemos establecer una estrecha comunicación con la población,
no solo con los que trabajan directa o exclusivamente con el turista,
como los empleados de hoteles, restaurantes, guías o agentes
de viajes, sino también, y con mayor énfasis, con
aquellos que se benefician de manera menos directa del turista,
pero que también reciben las ganancias del producto global:
taxistas, choferes de transporte público, los policías
de tránsito, empleados de tiendas, comerciantes, estudiantes,
habitantes en general. Cada uno de nosotros influimos - sea de forma
negativa o positiva - en la experiencia, en el sentir y en los recuerdos
de la gente que nos favorece al pasar los días mas importantes
del año, las vacaciones, en nuestros destinos. Por eso debemos
estar siempre conscientes del impacto que nuestra actitud, nuestro
comportamiento y por supuesto, el respeto que tenemos hacia nuestro
entorno, provoca en los visitantes. Tenemos una gran oportunidad
de convertir a cada visitante en promotor activo del destino, pero
igualmente corremos el riesgo de ahuyentarlo con actitudes poco
gentiles o abusivas y con lugares insalubres.
No
hay una segunda oportunidad para la primera impresión y un
turista satisfecho no solo regresará, sino traerá
muchos visitantes nuevos. Una buena atención y una imagen
limpia siguen siendo las mejores herramientas de mercadotecnia.
Como
apoyo al Programa de Desarrollo Sustentable, el Gobierno Federal
creó el "Programa Nacional de Auditoria Ambiental",
promovido por la PROFEPA (Procuraduría de Protección
al Ambiente). Dicho programa consiste en dictaminar a aquellas empresas,
comercios, municipios y todos aquellos que llevan a cabo actividades
de producción, servicios o aprovechamiento de recursos naturales,
con el fin de que se apeguen a la normatividad ambiental vigente,
mejorando los procesos internos, buscando minimizar los impactos
a nuestro entorno y en el caso de los destinos turísticos,
garantizando la "sobrevivencia" de los mismos. Si en la
promoción de los restaurantes, hoteles, establecimientos
o inclusive en los medios de transporte y de los mismos municipios,
se incluye el logotipo del Certificado de Cumplimiento o Industria
Limpia, se dará un valor agregado al producto, mismo que
constituirá una excelente oportunidad para promovernos con
ese creciente segmento de viajeros de alto poder económico
que buscan destinos limpios, con conciencia social y ecológica.
Este proceso requiere de voluntad e inversión y muchos empresarios
no participan en el porqué no ven un beneficio inmediato
y tangible. Sin embargo, está en nuestras manos, la oportunidad
de revertir las causas que han detonado este circulo vicioso de
tarifas bajas, servicio pobre, falta de inversión, tarifas
mas bajas, etc., y que están destruyendo "nuestro hogar".
Hagamos
esfuerzos para lograr un turismo sustentable, asegurando el futuro
de la conservación ecológica y el desarrollo económico
de nuestros municipios...de nuestro país.
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