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por
Lee Kraft, desde Ixtapa-Zihuatanejo
-
Casinos en México y en el mundo
- ¿En
que lugar y bajo que reglamento?
Queda
entendido que, en caso de que les sea permitido establecerse, los
casinos son un peligro para la economía personal de los habitantes
locales en aquellas ciudades donde se encuentran estos centros de
juego. Por más que la publicidad y la fantasía proyectan
imágenes de felices ganadores con sus bolsillos llenos de
billetes, los únicos ganadores son siempre los dueños
y operadores de los casinos. No solo existe el riesgo de suicidios
masivos por parte de residentes locales en la ruina económica;
hay otras razones por las cuales resulta fundamental establecer
una reglamentación bien estudiada a fin de evitar malos manejos
de los dineros y otros negocios turbios, asaltos a visitantes, etc.
De
acuerdo con los medios nacionales, la mayoría de los "expertos"
sugieren instalar los casinos en las ciudades y centros turísticos
mas grandes del país, porque se supone que eso ayuda a crear
mas puestos de empleo y enriquece la oferta turística. Sabemos
que las ciudades grandes usualmente ya tienen una "industria
de vicio" bastante desarrollada y la pregunta es: ¿No
es insensato agregar otro vicio a los ya existentes en las grandes
urbes? Digo esto bajo la premisa que Usted, estimado lector, opina
que los casinos son establecimientos de vicio.
En
algunos países con larga historia en el manejo de casinos
- países donde muchas personas ni se imaginan que existen
este tipo de establecimientos - los legisladores decidieron autorizar
los casinos en lugares mas bien pequeños y menos conocidos;
destinos que requieren de una mayor promoción y que por su
exclusividad atraen visitantes con mas posibilidades económicas.
Paralelamente, en lugar de concentrar más de la población
en las grandes urbes, buscan crear puestos de empleos de forma descentralizada.
En el caso de México estaríamos hablando, entre otros,
de Ixtapan de la Sal, San Carlos (Guaymas), Loreto, Huatulco, Manzanillo,
Ixtapa-Zihuatanejo y Cozumel y se excluirían al D.F., Vallarta,
Los Cabos, Acapulco y Cancún.
En
los lugares pequeños sería más fácil
controlar el acceso, prohibiendo la entrada a la población
local, excepto a los que laboran allá. Es así como
se procede en los países que mencioné líneas
arriba. El control sería fácil: se requiere pasaporte
para la entrada y los ciudadanos Mexicanos además tendrán
que presentar la credencial de elector para comprobar su lugar de
residencia.
Y hablando
de vicios, en el caso de nuestro querido Ixtapa-Zihuatanejo, por
ejemplo, las mañas de los que se tiene conocimiento son todavía
relativamente inocentes: algunos guías piratas, vendedores
de tiempo compartido que abordan a los turistas en la calle, taxistas
con tendencias mafiosas y unas pocas carpas de masaje de playa con
ofertas - mas o menos - decorosas. Nada comparado con lo que espera
al visitante en los grandes centros turísticos.
Sin
embargo, en lugar de desearle suerte en el juego, estimado lector,
prefiero augurarle mucho éxito en el desempeño de
su trabajo o de su negocio y mucha felicidad con el dinero ganado
con el esfuerzo y la dedicación.
Como
es propio en estas fechas y en vista de que me encontraré
de vacaciones durante el resto del mes, aprovecho la presente para
desearle una Feliz Navidad y un excelente Año 2004. ¡Felicidades!
Agradeceré
sus comentarios y sugerencias a la dirección electrónica:
info@leekraft.com
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